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Diagnóstico diferencial entre crisis epiléptica y crisis histérica

Christian Enrique Schnake Ferrer
Psicológo
Fundación San Vicente de Paul
Santiago, Chile
Verónica Bennett
Universidad de Santiago, Chile
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Trabajo publicado el 26 de noviembre de 2003
Resumen
El presente trabajo intenta dar una visión global sobre la epilepsia y realizar un diagnostico diferencial con crisis conversivas histéricas. No pretendemos entrar a detallar las múltiples crisis existentes en el ámbito médico, sino dar una visión general, necesaria para un psicólogo clínico que puede necesitar diferenciar una crisis conversiva de una epiléptica. En este trabajo trataremos de dar las herramientas clínicas para poder hacer esta diferenciación, pero no queremos dejar de señalar que para tener un diagnostico diferencial verdaderamente útil, estas características clínicas deben acompañarse de los exámenes médicos pertinentes (EEG).
Historia de la epilepsia
Las crisis epilépticas han confundido al hombre durante años. Las primeras referencias que se poseen sobre epilepsia provienen de Egipto (300 A.C.) y de Mesopotamia (1700 A.C.). En el Egipto faraónico, la epilepsia fue considerada como una enfermedad "misteriosa y sobrenatural". Como prueba de este conocimiento se encuentra en el "Edwin Smith Surgical Papyrus" (1700 A.C.), copia de un papiro del año 3000 A.C., en el que en varias ocasiones se citan "convulsiones provocadas por la estimulación de las heridas de la cabeza".
En la Grecia de Pericles surgió Hipócrates (400 A.C.), quien rechazó completamente la concepción que se tenía de la enfermedad en su obra De Morbo Sacro, donde se lee: "El origen del denominado mal sagrado no es más sagrado, ni más divino que el de las otras dolencias. Dicha enfermedad tiene, por el contrario, el mismo origen natural de éstas..."
En la antigüedad se consideraba como una posesión demoníaca y la llamaban "la enfermedad sagrada". Los síntomas son descritos en la Biblia, donde un padre habla a Jesús de los ataques de su hijo: "Donde quiera que le toma, le derriba y le hace echar espumarajos y rechinar los dientes y, se va secando." (S. Marcos 9, 18.). Con la fundación de la Universidad de Salermo, independiente de las influencias religiosas de la época, el conocimiento científico reinicia su desarrollo y es allí donde se retoma la idea hipocrática de que la epilepsia era producida por una lesión orgánica y que su tratamiento también es orgánico.
La incidencia de epilepsia en Chile es de 114 x 100.000 x año, lo que hace de la epilepsia un problema epidemiológico relevante.
Etiología
La etiología de la epilepsia es multifactorial. La mayor parte de los casos quedan sin evidencia de causa, es decir, son de causa desconocida.
1. Factores genéticos: Sólo hay dos que son claramente de origen hereditario: La "ausencia", que se da en los niños y tiene una figura electroencefalográfica característica; y la "mioclónica", que se produce por una alteración en el cromosoma VI.
2. Factores perinatales: Los traumatismos de parto y la hipoxia perinatal, por ejemplo, pueden provocar una importante pérdida de neuronas, lo que a su vez va a inducir la formación de sinapsis aberrantes en esas zonas del cerebro, pudiendo romperse el equilibrio entre sinapsis excitatorias (glutamato) e inhibitorias (GABA) a favor de las excitatorias, lo que finalmente va a provocar descargas hipersincrónicas y, por lo tanto, crisis epilépticas.
3. Factores sociales: Decíamos que la etiología de la epilepsia es multifactorial y que en los países subdesarrollados su prevalencia es mayor (factores sociales). Esto puede ser porque los partos son peor asistidos en estos países. Pero también ocurre que en los países subdesarrollados se presenta un gran número de crisis pseudo epilépticas asociadas a personalidades histéricas y a crisis conversivas, que tienden a manifestarse mayormente en esta población.
Prevalecía
Hauser, en Campos M. (2004), concluye que la prevalecía de epilepsia activa ajustada por edad ha sido informada entre 2,7 y 40 x 1.000, pero que en la mayoría de los estudios está entre 24 y 8 x 1.000. Según el mismo autor, la tasa de epilepsia activa en la población completa de Rochester ha variado en el tiempo de 2,7 a 6 x 1.000, es muy similar al 5,3 x 1.000de Inglaterra. En 37 estudios de AL&EC se han encontrado tasas x 1.000 sin ajuste por edad, entre extremos de 3,4 en Cuba y 57 en Panamá. En Chile se realizó un estudio en una población de 17.694 (Lavados el al, 1992) y se concluyó una tasa de 17,7 x 1.000.
Características clínicas
Para efectos de este trabajo las dividiremos en dos: las parciales y las crisis generalizadas.
Crisis generalizadas
Corresponden al 40% de las crisis epilépticas. Son generalizadas desde el comienzo. No hay ningún síntoma o signo que indique su origen en algún punto específico del cerebro (foco). El individuo pierde la conciencia de inmediato por una tremenda descarga en la que participan los dos hemisferios cerebrales. Estas crisis son las crisis epilépticas tipo, las más conocidas, aunque no son las más frecuentes. Hay varias formas de ellas y la más característica es la denominada "epilepsia generalizada tónico-clónica".
- Epilepsia generalizada tónico-clónica: En ella el paciente súbitamente, sin ningún signo que sugiera un origen focal, da un grito espeluznante y cae inmediatamente al suelo. Luego aparece una fase llamada tónica, en que aparece una gran hipertonía de todos los grupos musculares (una contracción tónica), incluidos los masticadores, que son los que provocan que el sujeto se muerda la lengua. Habrá también micción involuntaria, sobre todo si la vejiga está llena. Esta fase dura algunos segundos, 30 aprox., y luego viene la fase clónica, en la que ocurren las convulsiones. El sujeto bate la lengua, le sale espuma de la boca, y puede pasar que como se había mordido la lengua, esta espuma puede ser sanguinolenta, y luego de 1 ó 2 minutos se debería terminar el ataque. Durante la crisis tónica hay apnea, cianosis, pupilas midriáticas e inconsciencia. Así empieza la clásica forma generalizada tónico-clónica. Sin embargo, podemos tener una crisis solamente tónica o solamente clónica, pero la más frecuente es la tónico-clónica.
Hay otra forma generalizada en el niño, que se ve más en pediatría, llamada "crisis atónica", en la que el niño pierde bruscamente el tono muscular y se convierte en una especie de una marioneta a la que le cortan los hilos. El niño cae en esta crisis akinésica bruscamente, a veces con pérdida de la conciencia. Aquí la pérdida de conciencia suele no ser de inmediata, o es más débil, ya que el niño alcanza a darse cuenta de algo. En los niños también se pueden dar otras formas generalizadas llamadas "espasmos masivos"; en ellos los niños hacen una reacción brusca, masiva, y son crisis gravísimas con daño cerebral.
- Ausencias: Estas crisis se dan en niños y adolescentes, principalmente, y suelen desaparecer con el tratamiento. Se caracterizan por ser episodios muy frecuentes. El paciente llega a tener 10 a 20 episodios por día, que consisten en una suspensión brusca muy breve (5 a 15 segundos aprox.) de la conciencia. El niño deja la actividad que estaba realizando y queda completamente inmóvil, con la mirada fija, pudiendo haber una pequeña clonía de los párpados, para luego retomar lo que estaba haciendo al terminar la crisis. Las epilepsias que se manifiestan sólo como ausencias tienen relativamente buen pronóstico. Las ausencias se deben a una descarga que invade rápidamente los hemisferios, afectando la conciencia, la cual es recuperada en pocos segundos gracias a mecanismos protectores efectivos que hacen que la crisis no se propague más allá. Este tipo de epilepsia es importante porque ocurre varias veces en el día y puede traer algunos riesgos, ya que si bien la conciencia se pierde tan solo por 15 segundos aprox., si esto ocurre cuando el niño va a cruzar la calle le puede costar la vida.
Corresponden al 60% de las crisis epilépticas. Puede reconocerse en ellas un origen focal. Se dividen a su vez en dos tipos: simples y complejas.
- Crisis simples: Son de semiología simple. No hay compromiso de conciencia. Pueden ser motoras. En este caso el sujeto tiene sacudidas en una extremidad como producto de una descarga hipersincrónica de un grupo neuroniano epileptogénico de un área motora. La mano es un área con múltiple representación en nuestra área motora. Entonces puede haber ahí un grupo neuroniano anormal que descargue hipersincrónicamente, y el individuo comienza con un temblor en el pulgar, el que luego se trasmite a todo el brazo. Este avanzar de las crisis parciales motoras: pulgar, brazo, pierna, etc., es muy característico. Es una propagación típica de la actividad neuroniana excesiva, que se denomina "marcha jaksoniana". Tiene entonces una semiología clásica, en la cual podemos reconocer un foco epileptogénico (corteza motora en que está representado el pulgar, en este caso). La crisis parcial simple puede ser también sensitiva, y aunque su evolución no es tan clara como la marcha jaksoniana de las motoras, se pueden sentir parestesias que comienzan en el brazo y se propagan al resto de la pierna. También existen crisis parciales simples autonómicas, si el foco epileptogénico es un grupo neuroniano autonómico.
- Crisis complejas: Las crisis parciales complejas son las más frecuentes. Se dice que estas crisis son de semiología compleja. En éstas el paciente siente lo que se denomina "aura", que es el síntoma que precede a una crisis, un malestar, una inquietud, o a veces una sensación rara en el estómago. Generalmente se originan en el lóbulo temporal y presentan compromiso de conciencia cualitativo o cuantitativo, porque estructuras del lóbulo temporal como la amígdala y el uncu se relacionan rápidamente con la sustancia reticular al momento de propagarse la descarga epiléptica. El lóbulo temporal tiene que ver con la memoria, ya que ahí se encuentra el hipocampo. Un grupo de neuronas epileptogénicas en esta zona puede producir primero esta sensación rara en el estómago, y luego el sujeto sufrir alucinaciones de la memoria, es decir, pueden ser visuales, en las que el paciente ve imágenes de su vida como quien repite una película y auditivas, en que se escuchan canciones, etc., por eso se llaman complejas. Además, el paciente se encuentra en un estado alterado de conciencia, no se relaciona con el medio aunque no ha caído al suelo, ya que no hay compromiso motor. El paciente puede hacer automatismos gestuales, masticatorios, y como la zona amigdaliana está en relación con percepciones olfativas, el sujeto puede presentar alucinaciones olfativas (siente olores raros y hace gestos de saboreo con la boca.) Mientras todo esto ocurre, el paciente se encuentra en un estado alterado de conciencia. Los signos que presente el paciente dependerán del lugar donde se origine la crisis; si se origina en la amígdala el sujeto tendrá estas alucinaciones olfatorias y sentirá un olor verdaderamente desagradable.
La epilepsia de lóbulo temporal es una de las más frecuentes y una de las más curiosas. Este lóbulo temporal tiene mucho que ver con el área psicológica, con los afectos, con los instintos y la gente que está con esta crisis a veces siente un odio contra alguna persona, pudiendo llegar a agredirla. La clásica agresividad de los epilépticos se debe un poco a estas crisis que ocurren ahí. Ahora, este tipo de crisis son frecuentes ya que esta área (temporal) es muy vulnerable a la hipoxia perinatal y es la más vulnerable a las convulsiones febriles. Los niños antes de los 5 años pueden hacer convulsiones con la fiebre, tal y como si fuera una epilepsia, las que con alguna frecuencia dañan la zona del hipocampo, dando origen a focos epileptógenos.
Diagnóstico diferencial
Tabla 1 - Diagnóstico diferencial entre crisis histérica y crisis epiléptica.
1. La CH nunca le da a la persona cuando está sola, por lo general sucede cuando está en compañía. En cambio, la CE da en cualquier momento, incluso puede dar cuando el individuo está dormido, despertándolo, en tanto que el histérico nunca tiene crisis mientras duerme. El histérico siempre trata de sacar ventaja de la crisis y siempre está consciente.
2. La CE se ajusta a crisis motoras, ausencias, ataques originados en el lóbulo temporal, etc. En cambio, la CH no se ajusta a estos patrones, son bizarras, no se parecen unas a otras, rara vez se muerden la lengua (se muerden a veces las mejillas por dentro), en fin.
3. La piel en la CE está cianótica o hay palidez extrema. En cambio en la CH no tiene alteraciones.
4. La incontinencia urinaria es común en la CE, no así en la CH.
5. El reflejo de la córnea está, por lo general, abolido en la CE; lo contrario ocurre en la CH.
6. El reflejo plantar en el enfermo inconsciente es a menudo extensor (casi como un Babinski); en el histérico siempre es flexor.
7. Por último, en el Electro Encefalograma (EEG) siempre hay alguna alteración durante el ataque o inter-crisis epiléptico, situación que no se presenta en las CH.
8.- Las crisis epilépticas no se asocian a eventos de manipulación, a diferencia de las crisis histéricas.
Tratamientos
Su tratamiento es crónico (5 a 7 años) y se cree que el mejor tratamiento es el monofármaco, y que cuando esté no funciona se pasaría a una segunda línea de fármacos, llegando incluso hasta una tercera línea. Existe entre 15 y 20% de epilépticos refractarios, es decir, personas que no tienen resultados con fármacos. Estos sujetos pueden recurrir a la cirugía (los fármacos no se deben mezclar.) Al ser crónica, los fármacos son de estrecho margen terapéutico, por lo que requieren un control exhaustivo de dicho fármaco en cuanto a su concentración en la sangre.
Antiepilépticos
Tabla 2 - Principales fármacos antiepilépticos.
Los comentarios están ordenados desde el más reciente al más antiguo:
GUADALUPE GONZALEZ : Excelente, yo tuve el caso de una crisis conversiva en mi hija y una crisis de epilepsia en mi sobrino, su artículo me ha ayudado demasiado. Gracias por su valiosa información.
mercedes casco: Este artículo es sumamente valioso para entender de manera sencilla las diferencias entre las dos patologias. Mis felicitaciones.
tere rdz: Mil gracias , es una informacion muy completa y valiosa para quienes padecemos esta enfermedad. Lo recomiendo ampliamente.
Tere Chávez: Es un artículo excelente por primera vez he diferenciado que problema tiene mi hija.
angelica mondragon: Antes que nada felicidades por su artículo, excelente idea. Yo tengo un hijo de 8 años y le diagnosticaron crisis de semiología compleja. Esta con anticonvulsivos y me pregunto si esto tiene cura.
carolina vergara parga: Me parece un artículo excelente, muy bien explicado. Tengo epilepsia y siento que artículos como este son necesarios para que el mundo se informe!!!! Gracias.
José Cedeño: Es muy bueno, pero estoy tratando de contestar una pregunta. ¿Cuál es el parámetro sanguíneo que podría diferenciar entre una convulsión y seudoconvulsión?
gloria: Este artículo me resultó muy útil y fácil de leer. Me permitió comprender más la crisis histérica y poder diferenciar de manera general ambas patologías. Muy bien presentado y muy bien explicado.
LORENZO PARRA TAPIA: Considero que el escrito es un muy buen artículo, da la posibilidad de profundizar en su continuom terapéutico, en este caso, en lo psicoterapéutico. Es decir, en cuanto al interés personal y común, ya que la mayoría de lectores de los textos de esta revista somos psicólogos. Gracias
BERTHA MARÍA VERA M.: El artículo es bastante educativo, sobre todo q uno tiene dudas sobre estas crisis, y los médicos nunca explican claramente. ,así uno tiene conocimientos sobre esta enfermedad, y así la entiende uno y saca su conclusión..gracias a este articulo.
Gloria Chavez : Después de 21 años y haber visitado un sin fin de médicos en mi país y en el extranjero hasta el día de ayer tuve por fin un diagnóstico para mi hija, crisis complejas. Gracias a Dios así podremos ayudarla y comprenderla mejor. Sigan por favor informándonos más sobre el tema Gracias.
marcia: El artículo es bueno. La verdad, deja bastante claro el tema, además de explicar las diferencias que hay entre una y otras epilepsias. mi beée de 6 meses le diagnosticaron epilepsia mioclonica, pero en realizadad una como madre leyendo me he podido dar cuenta de que en realidad es ausencia.
Gracias.
WILFREDO: Excelente y recomendable, no solo para psicólogos sino también para médicos. Su detenida lectura lleva a comprender la diferencia de diagnósticos y los tratamientos, un punto importante para no confundir epilepsia con histeria.
Loreta: Muy clara la diferenciación, es un trabajo muy útil para los piscoterapeutas. Gracias por esta información.
Maria Jesus Novas: El artículo es muy bueno, pues explica muy bien los tipos de crisis. Sin embargo, tengo una seria duda, ya que a mi hija de 11 años le acaban de diagnosticar epilepsia del lóbulo temporal, pero hasta el momento no ha presentado ninguno de estos tipos de crisis. Básicamente, el EGG se le practicó porque ha venido presentando fuertes dolores de cabeza acompañados de dolor abdominal fuerte e intermitente y desmayos. Adicionalmente se le había diagnosticado hace un año y mediocrisis de ansiedad y en esa oportunidad de le hizo un EGG y salió perfecto. Quisiera saber si esta sintomatología corresponde efectivamente a la epilepsia de lóbulo temporal
María Laura Quiñones Urquiza: Este artículo es sumamente interesante y revelador. Me pareció excelente por lo claro y, sobretodo, que se refiere a la enfermedad y no al enfermo como objeto de estudio.
Arturo Yañez Jimenez: Temas que uno nunca quisiera leer por necesidad. A mi hija de 15 años le diagnosticaron "crisis conversiva" y está en tratamiento psiquiátrico con medicamentos (ansiolíticos y somníferos). Estoy separado de ella desde que tenía 3 años y ahora su madre me ha buscado. Estuve con ella varios días y aunque nunca ha tenido crisis conmigo, si noto que su actitud es rebelde y grosera, sobre todo con su mamá cosa que ella permite. Llego a la conclusión, que nosotros los padres somos en gran parte responsables de la severidad de esta enfermedad y cuando se llega a la psiquiatría y a los fármacos es porque las cosas están ya fuera de control. Por desgracia se ha extendido a demasiados jóvenes, la mayoría, y aún más desgraciadamente, seguimos sin lograr recuperar nuestros valores y principios, olvidándonos de proporcionarles lo que se nos ofreció para ser hombres/mujeres de bien, supliéndoles el cariño con comodidades, negándoles la atención con el pretexto de nuestro cansancio por el trabajo y darles sustento.
No se sabe lo que ocasiona esta enfermedad o qué es lo que la origina, pero si pensáramos en nuestros errores de padres, sin justificaciones, podría asegurar que ahí encontraríamos muchas respuestas. Un saludo cordial.
Diana Cardona: Mi hija de 19 años tiene crisis cambiantes desde hace meses, pero ha tenido alucinaciones visuales desde niña. Los médicos no aventuran un diagnóstico, por lo que me interesó el artículo.
maritza saavedra: Mi hija estuvo mucho tiempo diagnosticada de epilepsia , pero luego se descubrió que su diagnóstico era crisis conversivas, las que aún hoy despues de más de dos años está tratando de controlar, por lo que está en terapia psiquiátrica, neurológica y sicológica. Es por esto que me ha interesado mucho su artículo sobre la diferencia entre ambos tipos de crisis. Muchas gracias.
Maritza Saavedra- chillán,CHILE
CARMEN ESCOBEDO: Este artículo ha despejado algunas dudas sobre el padecimiento de mi madre, a quien le han diagnosticado epilepsia hace algunos años y recientemente crisis parciales simples, aunque los medicamentos que le han prescrito la han hecho sentir mal, y por esta razón dudaba si el diagnóstico era acertado, pero gracias a este artículo estoy más tranquila.
Hobana Quiñones: Es un artículo bastante interesante, pues describe de manera clara el diagnóstico epiléptico. Además, a nivel personal me clarificó muchas causas de dicho diagnóstico, pues trabajo con discapacidad cognitiva y mis niños presentan este transtorno, sin embargo, en cada caso se presenta de manera diferente y están medicados también de manera diferente.
NORELIS OSORIO: El artículo es bastante bueno. Tengo un hijo a quien le diagnosticaron crisis parciales complejas, él tiene un año y yo quería saber más sobre este tipo de crisis. Su artículo me ayudó mucho para entender más de ella. Muchas gracias.
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